A principios del siglo XX Quijorna contaba con 283 habitantes que viven, sobre todo, de la agricultura de secano y la cría de ganado lanar, actividades a las que sirve de complemento la caza y el cultivo de árboles frutales.
La destrucción que sufre el pueblo durante la Guerra Civil se refleja en su retroceso demográfico, ya que en 1940 sólo se censan 270 habitantes.
A pesar de ello, la reconstrucción del pueblo, la alta natalidad y las dificultades económicas de la época ( que desaniman a emigrar) hacen que el número  de habitantes experimente un importante incremento llegando a 428 habitantes en 1950.
En la segunda mitad de los años 70 comienza el despegue demográfico del municipio, pronto frenado por la crisis económica que siguió a la del petróleo.
El aumento de población a lo largo del siglo XX ha sido tan lento que solamente en 1986 se consigue doblar el número de habitantes que tuvo el municipio en 1900.
Pero en los años 90 el aumento de la población ha sido espectacular, con tasas anuales crecientes y que, a partir del quinquenio 1996-2001, superan a las que experimenta la comarca sudoeste de la región. La superficie del municipio de Quijorna es de 25,7 Km2, inferior a la media de los municipios madrileños; 44,8 Km2. En 2004 la densidad de la población era de 71,9 habitantes por kilómetro cuadrado, parecida a la media de los municipios extrametropolitanos (73 hab./ Km2) y muy alejada de la densidad que adquiere la corona metropolitana, 1.304 hab./ Km2.
Si Quijorna ha necesitado 85 años para doblar la población de 1900, entre 1986 y 2001 vuelve a doblarla y a finales de junio de 2005 alcanza 2.188 habitantes. Hay que mencionar la importancia de la población inmigrante, ya que su número asciende a 363 personas constituyendo el 16,6 % de la población del municipio.
Esta evolución no parece tener fin a corto plazo porque, en efecto, las previsiones del planeamiento vigente son construir viviendas para 6.475 habitantes.